Algunas reflexiones sobre los premios FIC

2015-04-10-21.27.38Hace algo así como 12 años fue que decidí que me dedicaría a hacer cómics profesionalmente. Aunque no pudiera ganarme la vida haciendo cómic, aunque no hubiera un mercado sólido donde venderlo y dudando de mi talento personal. Hace 12 años decidí que tenía que hacer cómics porque era lo que amaba y no se puede luchar ignorar un impulso tan poderoso si lo que uno quiere es ser feliz.

Hoy estoy feliz, porque lo que hoy veo en las nominaciones a los premios FIC hace 12 años era inimaginable, tanto a nivel personal como a nivel nacional. Y es por eso que me animé a hacer este post. Porque hace 12 años el panorama me parecía desolador, y hoy veo una lista de nominados me pone enormemente feliz. ¿Por qué? Bueno, acá les dejo algunas de las razones:

1.- El interés en torno a los cómics nacionales.
Más de 1.000 personas postularon su cómic favorito en estos premios. Más de 1.000 personas se enteraron que existían estos premios y decidieron tomarse el tiempo de llenar el formulario. Más de 1.000 personas tienen un vínculo tal con alguna de las obras que consideraron que valía la pena hacerlo. Quién sabe cuántos más no se enteraron, cuántos más no saben que existe el premio, cuántos más compraron un libro en la librería y lo disfrutaron sin tener idea de la existencia del “circuito del cómic chileno”. Cuántos más se interesarán cuando se encuentren con el libro correcto. Y tenemos al menos 1.000 que sabemos que ya están atentos e interesados.

2.- El nivel de los postulantes.
Autores bacanes hemos tenido siempre, así que quizás las categorías menos sorprendentes sean las de mejor guionista, dibujante o fanzine. Pero tenemos puro filete en todas… ¡y estamos hablando de lo publicado solo en un año! ¿Cuántos grandes autores trabajaron el 2015 para un libro que verá la luz este año y por eso no participaron de las nominaciones? Realmente es increíble el nivel de las publicaciones locales para en un año llenar tantas categorías con obras de tan buen nivel.

3.- La variedad de los postulantes.
Hay de todo. ¡De todo! Cómic infantil, juvenil, histórico, político, social, autobiográfico, humorístico, paródico, contestatario y de entretención. Todo en muy buen nivel. Hoy podemos decir sin culpa que hay cómic chileno para todos los gustos.

4.- La calidad de lo que se hace en Chile.
Guión, dibujo, edición, impresión, comercialización, promoción, hay preocupación por todos los engranajes necesarios. ¡Y tenemos libros hermosos de los cuales sentirnos orgullosos! De buena factura, atractivos y que dejan un gran sabor de boca al leerlos. Tenemos mucho de qué sentirnos orgullosos, porque hay mucha gente haciendo bien su pega.

Sí, sí, quizás la lista de nominados no sea el mejor resumen de lo que se está haciendo hoy en Chile. Quizás no sea justo el sistema de selección y quizás haya imperdonables ausencias en cada categoría. Bueno, yo personalmente creo que importa un pico quién se lleve el premio en cada categoría. Porque todos los premios son injustos, y hay que mirarlos así. Llevarse el premio es un triunfo que hay que celebrar, compartir y disfrutar, pero nunca, nunca creer que es un acto de justicia.

Pero lo que disfruto al ver la lista de nominados no es el sentido de justicia del premio, sino el el panorama que retrata cada categoría, que demuestra que hay al menos 5 grandes libros, 5 excelentes autores, 5 impecables publicaciones en cada categoría. Y que al menos 5 han logrado llegar a un público que quiere premiarlos. Públicos que, sin importar lo pequeños que puedan ser, tienen un espacio donde compartir y competir con otros públicos para definir cuál consideran ellos que es el mejor cómic chileno.

Tenemos autores, y siempre los hemos tenido, pero además ahora tenemos publicaciones, editoriales y público moviendo una pequeña maquinaria que se ve sana, funcional y bella. Con una belleza que no está basada en el gran tamaño, sino en la honestidad de un sistema pequeño que se conoce a sí mismo, y que cada día que se acepta más como lo que es, crece un poco más. Sin necesidad de euforias, de booms y de titulares impactantes.

Además estoy feliz de que mi trabajo esté presente en muchas de estas categorías, rodeado de nombres y títulos merecedores del premio. El Alfredo de hace 12 años jamás hubiera podido imaginarlo, y reconozco que seré feliz si vota por alguna de mis nominaciones. Pero sin importar cómo se resuelvan las cosas, seguiré estando feliz por el cómic que hacemos en Chile. Por ese monstruito pequeño, muy pequeño, que hoy goza de una buena salud que, de mantenerse, no dudo que le permitirá crecer y seguir creciendo.

Ah, y por último: si leíste todo este largo texto, entonces tú también mereces un premio.

Saludos y nos leemos en un próximo post,

—Alfredo R.

PD: Si quieres votar por tu cómic favorito del 2015, entra aquí.

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